No hay derecho

Hoy quería dejar a un lado los relatos para reflexionar sobre un tema que me aterroriza. La pobreza infantil, un problema que va en aumento y hoy en Reflexiones bajo un pincel quería dedicar estas palabras a todas esas personas que cada día sufren por ver que no hay quien levante a este país… Por todos ellos, espero que os guste mi reflexión de hoy.


NO HAY DERECHO

Suena en las noticias. La pobreza infantil preocupa en el país. Es alarmante la situación que estamos viviendo y, mientras, ¿qué estamos haciendo para frenarlo?

Repaso la prensa y analizo las noticias que me llevan a este tema y descubro que somos el segundo país de la Unión Europea incapaz de reducir esta situación. En estos momentos, España ya cuenta con más de 2 millones de niños que viven bajo el umbral de la pobreza.

Una situación que me aterroriza. Y es que este país se nos va de las manos. Cada vez nacen menos niños y los pocos que llegan a este país se encuentran en una situación terrible, donde un 27 % pasa hambre, no vive en las condiciones necesarias para crecer y tiene que ver el dolor de unos padres preocupados por el futuro de su hijo y asolados por su gran problema económico. ¿Es esto justo?

No hay derecho. Y si esto fuera poco, hace aproximadamente un mes, Unicef nos daba a conocer estos datos y nos alertaba de que España “es un país con repletas desigualdades”. Dice El Mundo que en España se refleja la  “incapacidad del Estado para proteger a los niños y la brusca reducción de los recursos destinados a la infancia”, frases  propias de un artículo del periódico El Mundo que nada más leer su título ya me decía que “En España hay 2.306.ooo niños viviendo bajo el umbral de la pobreza” ¿Preocupante? La verdad es que sí.

http://mun.do/1lNlxcj

 

Y ahora yo me pregunto… Llevamos años conociendo como nuestro país se desmorona. Nada más estallar la crisis a finales de 2007… Y que aquí comenzó a preocupar en 2008, fue entonces cuando nos preocupamos por las cifras del paro que subían y subían sin parar, conocimos hasta cansarnos de la prima de riesgo, que tantos telediarios ha copado. Nos dimos cuenta que todo era una cadena, si la construcción entró en decaída tras ella iban infinitos sectores sucesivos que dieron como resultado un desempleo elevadísimo, una bajada en el consumo y numerosas familias se vieron y aún siguen viéndose incapaces de llegar a final de mes y con los números rojos ahogándoles cada día.

¿Es este el futuro que nos merecemos? ¿Es justa la herencia que vamos a recibir los jóvenes? Y es que si observamos a nuestro alrededor, estamos perdiendo a los jóvenes con talento. Ellos deciden emprender un nuevo camino lejos de este país, porque saben que aquí no hay futuro y que su talento se quedaría obsoleto. Deciden emigrar hacia nuevos países llenos de esperanza, cargados de trabajo y donde puedan desarrollarse formalmente, dar a conocer su talento en todos esos países donde puedan crecer.

Hace unos meses publiqué una entrada acordándome de ellos, de los que se van y hoy me gustaría que volvierais a recordarla conmigo. En ella reflexionaba sobre nuestros jóvenes, aquellos que deciden emigrar en busca de un futuro para sobrevivir, los que deciden marcharse para seguir formándose y poder llegar a ser lo que tanto han anhelado y lo que tantos esfuerzos les costó en estudios y economía. Se llamaba Sin rumbo porque en su mayoría salen de este país sin saber que les deparará el futuro, con incertidumbre abandonan su hogar y se marchan para encontrar un mundo mejor.

reflexionesbajounpincel.wordpress.com/2014/05/08/sin-rumbo/

Pero volviendo a la pobreza infantil, ¿cómo hemos podido llegar a esta situación? Si miramos atrás, hace unos años, España era un país envidiable por su comida, por su clima, su turismo tan masificado y contaba con una estabilidad excelente. No debíamos nada a nadie y podíamos vivir como reyes. Las familias humildes vivían como ricos, vivían para trabajar. España era el gastar por gastar. Las vacaciones de verano eran intocables. Si querías te comprabas las casas y coches que querías y yo me preguntaba y ¿para qué tanto? A días de hoy aún no lo comprendo, pero lo que estaba claro es que vivíamos muy bien. Y mira ahora, después de 7 años, este país ha dado un giro de 180 grados. De tener un trabajo estable y vacaciones a ver como crecen los parados, nuestro trabajo tambalea y nuestro sueldo desciende.

Esta semana se daba a conocer el reparto de fondos destinados para frenar la pobreza infantil. Unos 17 millones de euros, una cifra que a la mayoría de las Comunidades Autónomas ven insuficientes. Y es que con más de 2 millones de niños y niñas en esta situación resulta difícil darle cobijo con esta cifra tan baja…

http://bit.ly/1nSnZOy

 

Abren los ojos y miren a su alrededor. Si aún cuentan con un techo con el que vivir, abren la nevera y ven que está llena y siguen teniendo trabajo que les permite sobrevivir, créenme sois unos afortunados. Porque, en estos tiempos que corren, Cáritas ya cuenta con alrededor de 40.000 familias sin hogar y esto la verdad que es alarmante…

http://bit.ly/1hixt3x

 

Y es que el puzzle de este país se está rompiendo y ya no hay piezas que encajen bien. Hay que reconstruirlo, remodelarlo para arreglar cuanto antes esta situación de pobreza que tanto nos preocupa a los ciudadanos.

Emma Tomás

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Justicia, ¿dónde estás?

Veo las noticias y compruebo que todo es una guerra. Veo como las balas salen disparadas para acusar al adversario. Que si tú subes los impuestos y congelas las pensiones, que si esto jamás lo tocaría y luego al cambiar de cartas lo primero que hago es aplicar todos esos recortes que criticaba cuando estaba en la oposición… Perdónenme señores, pero a mí la verdad que me preocupan otras cuestiones más serias. Este país está cayendo en picado y nadie está haciendo nada por frenarlo. Tenemos más de 4.000.000 de parados, vale hoy habrá bajado el paro y llevamos meses en descenso, pero en mi alrededor no sé nota. La verdad que cada recorte, cada subida de impuesto nos ahoga  y las familias humildes, las que componen la mayor parte de este país, nos alarma el ver como los perjudicados siempre somos los mismos.

No es que sueñe en tener el paraíso, pero la verdad que me encantaría poder ver la luz al final de este túnel, comprobar que todas esas reformas, todos esos recortes, al fin y al cabo, están dando resultados positivos. Recuperar la confianza en España y volver a encontrar la estabilidad que llevamos años buscando. Y, sobre todo, que se haga justicia. Porque estamos cansados de tanta corrupción, de tanto robo, de tanta injusticia. Cada día, cientos de casos ocupan las páginas de los periódicos, los titulares de la radio y llenan los telediarios… Cientos de casos de corrupción donde parece ser que la justicia se lava las manos, para desaparecer y hacer que todos queden a salvo y aquí no ha pasado nada. Pero señores queremos un país real, que vea más allá de su propio bien y que luche por el bienestar, queremos que el pobre sea tratado como un rico y que tengan los mismos derechos.

Los recortes en sanidad nos preocupan y en la educación también, porque son dos derechos fundamentales para todos y así nos lo recuerda nuestra Constitución en los derechos y deberes fundamentales. Queremos tener acceso a ello y no pagar para poder seguir vivos ni para tener la riqueza de una buena educación.

A mí la verdad que me alarma este país. Al pasear por las calles me doy cuenta que, cada vez, son  más las personas que piden ayuda, que no tienen dinero para llegar a fin de mes, numerosas familias a las que los números rojos les impiden tener una economía suficiente para poder comer, para tener una vivienda digna, unos casos que hemos conocido en los famosos desahucios y la verdad que las cifras son alarmantes.

Y es ahora, cuando más necesitamos la justicia. La llamamos y parece ser que huye de nosotros. Huye para desproteger a los débiles como la joven de Requena que iban a condenar por comprar en un supermercado en una tarjeta de crédito que no era suya, todo para poder alimentar a su hija. ¿Es esto justo? La sensibilidad y la humildad ha desaparecido y este caso nos preocupa. Si miramos atrás hay millones y millones que han sido robados y los culpables siguen paseándose por las calles sin tener conciencia de ello y luego prometen que vamos a salir de la crisis, una crisis que arrastramos desde hace años y cada vez vamos a peor. Pero está claro aquí la justicia no es igual para todos.

Pero, ha sido esta mañana mientras desayunaba, cuando he podido comprobar que hay países donde la justicia es real. De repente, una noticia alarmante ha entrado por mis ojos para anunciarme que el ex presidente francés, Nicolas Sarkozy, había sido imputado por tráfico de influencias, corrupción activa y violación del secreto de instrucción. Después de pasar 15 horas detenido y la verdad que me ha sorprendido… Por primera vez, han imputado a un ex jefe del estado. Un hecho que aquí dudo que ocurra…  Y es cuando he pensado que quizás la justicia sea real en nuestro país vecino. Una noticia que ha sido la que me ha animado a reflexionar sobre la situación de nuestro país y ha sido hoy cuando he querido acordarme de los débiles, de los que cada día luchan por sobrevivir, por llegar a fin de mes, por seguir adelante, por encontrar un trabajo y, sobre todo, por tener derecho a una sanidad pública que no distinga entre pobres y ricos. Todas esas personas que merecen ser recordadas por luchar por este país y mantener todos esos derechos que tantos años y que a tantas generaciones les costó conseguir…

Hoy, en Reflexiones bajo un pincel, quiero acordarme de ellos, de los que sufren, de los que les ahogan tantos recortes, de los que luchan por una justicia real… Quizás a algunos de vosotros les gusten mis palabras y, en cambio, otros no las compartan, pero así es la libertad de expresión.

Buenas noches!

Manifestaciones-espana

Emma Tomás